sábado, 7 de febrero de 2009

Nuestra fábrica

Ayer vino mi tía con su marido para intentar resolverme un problema de fugas de agua que me surgió por debajo del fregadero. Bien, pues me lo resolvieron. Estupendo, pero resulta que ella me pidió un baso de agua fría que no tenía y dejó el grifo abierto... abierto... esperando que saliera ese agua más fría. Y yo mientras tanto miraba y miraba... como se desperdiciaba ese líquido y sin querer, es decir, sin querer porque ni siquiera se pensaba en ello, no se daba cuenta esa persona de que estaba tirando ese bien común. Vale, no tiene mayor importancia aquí y ahora este hecho pero quiero aprovechar para relacionarlo con la palabra consumismo que nos ha llevado, en gran medida, a crisis actual. Porque este pequeño detalle que, al fin
y al cavo pretendía saciar una necesidad, se puede extrapolar a un montón de detalles diarios que seguro que se hacen en la misma medida. Por ejemplo tener el grifo abierto mientras me jabono las manos o el cuerpo, mientras se recoge la encimera de la cocina, guardar el agua que me sobra de regar... Y lo mismo con la luz, es decir tenerla apagada si no la utilizo. Aparte de separar todo lo reciclable en su compartimento correspondiente... Y todo esto sin salir de casa..., va a ser que este lugar es una fábrica; sí, nunca había pensado en ello, entonces aquí empieza nuestra aportación particular para que todo valla mejor.
Saludos a todos.

No hay comentarios: