Ayer me encontraba desayunando mientras escuchaba "A vivir que son dos días" de la cadena Ser... y comentaron que este programa pretendía aliviar la saturación de nuestros oídos de noticias de la crisis, del mal gobierno que vivimos, del tiempo... porque la vida que abarca tanto no se puede meter en una caja de cartón. Ahí está Yolanda, resulta que mis padres han pasado casi quince días conmigo y no es lo mismo que vivir sola. Este finde estuve en el pueblo celebrando el cumpleaños de mi madre y ayer volví a mi casa,que curiosamente cada vez valoro más porque la siento como mi hogar.
Entonces, volviendo al programa "A vivir que son dos días", y nunca mejor dicho porque yo bien lo se, estuvieron hablando de Oña y acabo de comprobar que se encuentra ubicada en el noreste de la provincia de Burgos (gracias a mi buscador de Internet, que maravilla). Nos encontramos pues con la abadía de Oña, hace cien años, que apareció porque a Sancho García le pidió su hija beata un monasterio de monjas benedictinas. Con el tiempo, esta congregación se fue y la ocuparon los cluciacenses, que venían de Francia y también eran benedictinos... pero más "pijos". Todo esto me recuerda en estos momentos a las importantes familias italianas. Estos temas me encantan... porque aprendo cosas, y esto es vivir.
Reconozco que esto me entusiasma mucho pero tengo limitaciones que me impiden o dificultan para centrarme en este tema concreto porque me llevaría mucho tiempo. Bueno, yo me entiendo y he aprendido que no debo agobiarme por ello.
Saludos desde León, donde ya luce el sol.