Carta de David Pérez Conde de Madrid.
Un ejemplo para los que tenemos suerte.
Me gustaron tus comentarios en aquel partido, coherentes, con sentido común. parecías "vivido", "viajado". No solo de fútbol: opinabas de todo con acierto y sosiego. Tomé mis cervezas y me fui. ¿Quién será? ¿Y esa bolsa perenne? Cada varios días volvías, nos saludábamos, comentábamos, hasta la próxima amigo. ¿La misma bolsa? El chaquetón aseado, pero el mismo, la sonrisa enigmática y la copa de anís.
Hablaste de una plaza junto a una iglesia. Pero ¿no es esa plaza donde se reunen muchos sin techo? Até cabos y un día pasé y te vi. Has viajado mucho, lo sé. Cultura, inteligencia. ¿Y ahora? Tu historia es tuya y no me importan los detalles, pero me hacen pensar. Me gusta la dignidad que llevas tu ahora. Es un ejemplo para los que tenemos suerte y para los que dicen que ésta no existe.
Esta carta la releí varias veces porque me llamó mucho la atención y me parecía interesante compartir con vosotros esta lectura.
Gracias y saludos.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario