viernes, 2 de octubre de 2015

Orgullo y admiración



Sí, admiración por mi hija que ha conseguido superar todos los tropiezos que la vida le ha deparado... y empezó con seis meses, cuando ese día su madre no volvió a casa porque due ingresada en el hospital de León en coma profundo provocado por un accidente de tráfico. Entonces su madre siempre fue pensionista, pero también fue luchadora y consiguió solventar ta tremenda prueba de volver a nacer .
La vida ha transcurrido muy lentamente y siempre he temido por las consecuencias en du educación...  Yo era profesora y siendo, más o menos, consciente de mis limitaciones intuía las posibles repercusiones en su formación como persona. Pero sin saberlo, le estaba enseñando cómo enfrentarme a la vida. Siempre estaba luchando por recuperarme y mejorar, y ella lo vivía.
Ahora que mi hija tiene 23 años, me siento orgullosa de ella, por ser como es, porque no se inclinó ante el virus del consumismo que se ha ubicado en nuestra sociedad, y terminó la carrera de Educador Social con la que pretende trabajar  ayudando... Este verano quiso trabajar en un bar para ganar dinero y ser independiente; fue matador pero aprendió de la experiencia y al final todos los usuarios la estimaban mucho, y en esto también me soprendió definitivamente porque se aprende mucho del trato con otras personas... Y me gusta pues, su filosofía de la vida.

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