martes, 2 de septiembre de 2014

tristeza



Así me encuentro yo, triste. Es septiembre, cerca del otoño,  época bastante propicia para sufrir un bajón moral porque significa un cambio de rutina... Pero que conste que yo lo quería ya, pero este año supone la marcha de mi hija a Oporto a estudiar seis meses, hasta febrero. Lógicamente yo me iré a Gijón, y este cambio me atrae porque me siento plenamente capaz de buscarme allí la vida, es decir una rutina, además más aislada de los deberes de madre porque mi hija estará estudiando fuera de España... Pero creo que es lógico mi malestar... sólo he de tener paciencia...     

No hay comentarios: