lunes, 4 de abril de 2011

Sin dudarlo


Ella siempre está ahí y todos los días paso a sus pies, yendo o viniendo.
Ayer entré con mi amigo dentro de la catedral... Y te quedas maravillado mientras subes la barbilla para contemplar esa maravilla hecha por el hombre. ¡Qué luz!, ¡qué color!... y ¡qué silencio tan abrumador! Entras en otra dimensión donde no caben las preocupaciones diarias y entonces te preguntas por el motivo que te impide acudir allí, más veces... Luego me entero de que apenas recive visitas de personas vecinas de la ciudad, salvo cuando se la tienen que mostar a alguien que está de visita... Qué pena. Así va el mundo, y esto no tiene ninguna pinta de cambiar porque no se busca más que conseguir un buen empleo que te permita una calidad de vida llena de consumismo... ¿? Las noticias de TV no presentan más que desgracias y una política que no alimenta para nada una luz de cambio. Sin embargo esto sí se percibe en esos paises árabes que están luchando por su libertad. Aquí sin embargo, nos idiotizamos con el consumismo que nubla el pensamiento... ¡Qué pena de vida! No generalices tanto chavala que se que hay mucha penuria aquí mismo, sin ir muy lejos.
Saludos desde León a todas las buenas personas.

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