Por fin me animo a escribir algo por aquí. Lo cierto es que he estado un poco atareada. Este fin de semana vino Jordi y su hija, con lo cual yo estaba algo más apurada porque tenía que hacer de anfitriona de mi hogar y con mi hija... Pues todo salió estupendo e incluso el domingo vimos nevar. Era la segunda vez que los dos estaban en mi casa y quedé sorprendida porque no me agobie para nada puesto que lo más importante estaba solventado con el amor y cariño que nos teníamos... Huy, esto parece un poco cursi, tipo "La casa de la pradera", pero ¡qué puñetas!, era así... Y todos felices.
Esa imagen de la catedral nevada es lo que ahora voy a pintar, estoy entusiasmada con ella porque me gusta mucho, porque esa imagen la hice yo. Me va a llevar mucho trabajo,creo, porque me recuerda el cuadro que hice de San Tirso de Sahagún en el verano de no se qué año. Sabéis, además estoy notando mejorías en mi técnica de pintura..., me encanta. Lo cierto es que perdí bastante de mi habilidad con el accidente y lo que no consigo ahora son los retratos... En fin, paciencia, menos mal que no me agobio por ello. Sin embargo, estoy muy ilusionada con mis avances.
Chao.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
2 comentarios:
Un abrazo fuerte y muchos besitos.
Me alegra pasearme por tu blog y ver que sigues con él.
Alegría la mía al tener noticias tuyas. Yo sigo por aquí, pero trabajo poco en mi blog, la verdad. También ocurre que cada vez tengo más cosas que hacer. Espero que todo te vaya mejor junto con Sebastián.
Publicar un comentario