jueves, 23 de julio de 2009

La siesta

Acabo de leer un artículo sobre la siesta. Según la etimología, procede de la "hora sexta" romana que designaba el intervalo del día entre las doce y quince horas para el descanso. Coincide con una bajada de atención, con una somnolencia después de la comida principal del día. Pero basta con dedicarle 10- 20 o 30 minutos, a lo sumo, para recuperar el ritmo diario. Porque aun queda mucho día por delante.
He leído que la siesta favorece un tipo de sueño de ondas de baja frecuencia durante el que se segregan hormonas que favorecen el sistema inmune, la capacidad de concentración y la memoria. Esto implica que este uso de la siesta debería incorporarse en nuestra agenda diaria, incluso dentro de la actividad laboral... Existen lugares donde ya se hace así y se favorece el rendimiento.
Concretamente mi persona agradece de tal forma esta desconexión que me incorporo como nueva para pasar el resto del día. Aunque se que muchas veces es psicológico, la verdad es que siempre que pueda debo hacer la siesta por salud física, intelectual y emocional.
Ahora estoy de vacaciones fuera de mi casa y tengo peor acceso a Internet.
Envio saludos a todos desde Sahagún. Ayer escuché un concierto de jazz de un grupo de jóvenes ingleses en el auditorio de Carmelo Gomez que fué fantástico.

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