martes, 2 de junio de 2009

Ilusión y entusiasmo

Así me he levantado hoy, antes de que sonara el despertador.
Entraba más claridad por la ventana, aunque la persiana estuviera bajada completamente, pero tenía tal entusiasmo por que pasaran las horas para que los días avazaran más rápido. Resulta que he pasado una semana estresante porque fue el final de curso de mi hija acompañado de la fiesta de la graduación. Este hecho me pilló sin vestir, es decir, que no me lo esperaba. Fue un acontecimiento un poco exagerado, tipo películas americanas, de exhibición, aunque fue bonito, la verdad y además todo salió bien, mejor de lo esperado.
Este sábado vino Jordi y me tuvo que consolar y animar un poco porque el sábado me encontraba yo fatal, me costaba respirar y me dolía el alma cono hacia mucho tiempo que no me pasaba. Me desahogue con él... fue fantástico comprobar el poder de nuestros sentimientos porque la verdad es que nos necesitamos el uno al otro como el día a la noche... Esto es, un hecho incuestionable del cual se derivan, por suerte, unas perspectivas de futuro fantásticas... ¡Qué ilusión! Pero reconoce Yolanda que el peso de tu estado del alma se lo lleva tu hija. Exacto, porque resulta que ayer le pidió ayuda académica con el inglés..., no me lo podía creer. Esto para mi significa muchísimo.
Mi ordenador sigue funcionando mal, y le he pedido a mi hermano que me busque otro de sobremesa porque este necesita una operación de tripas, creo yo.
Saludos a todos.

No hay comentarios: