miércoles, 13 de mayo de 2009

Miércoles

Hoy hace muy bueno. Es día de mercdado y también es el día que tomo un café con otras madres que conozco desde que nuestras hijas hacían preescolar... Cuantas osas han pasado desde entonces. Y el año que viene comenzarán los estudios superiores o los que les proyecten hacia su futuro trabajo. La verdad es que con la situación que vivimos ahora de cridids, lo mejor que pueden hacer es estudiar ¿no?. Pero ya se que ellos piensan de otra manera y no suelen ver más ayá de una semana de tiempo. Voy a intentar enviaros un artículo del XLSemanal de hace dos domingos en el que me llamó mucho la atención la opinión de M. Santana.

. Arturo Pérez-Reverte

. Juan Manuel de Prada

. Carlos Herrera

. Mingote

. Paulo Coelho


. En portada

. En primer plano

. Entrevista

. Se habla Entrevista

. Se habla de...


. Zoom

. Excusas para no pensar

. Paleontología

. Farmacología


. Desayuno de domingo con...

. Motor


Número: 1123
Del 3 al 9 de mayo de 2009











Artículos Firmas





























EN PORTADA



MANOLO SANTANA
«Rafa es el personaje más importante de este país, aunque a muchos les moleste que lo diga»


MIGUEL ÁNGEL SANTOS
Cuando jugaba santana las raquetas eran de madera o aluminio; hoy son de grafito. El código de vestimenta: siempre de blanco. Hoy sólo es obligatorio en Wimbledon.


A punto de cumplir 71 años, ejerce como Director del Mutua Madrileña Madrid Open, el torneo que comienza el próximo viernes, y acaba de estrenar pareja (y van cuatro). Desde que ganó Wimbledon en 1966 es un personaje del deporte y del corazón. su vida parece un culebrón, pero él es un auténtico caballero. De todo ello hablamos...



Cuando tenía diez años, su madre lo mandó un domingo al club de tenis donde trabajaba su hermano Braulio, para que le llevara el bocadillo. Fue entonces cuando, deslumbrado por aquel ambiente, decidió que de mayor quería ser tenista. Pero no lo tenía fácil: el tenis era un deporte de ricos y, con su padre en la cárcel, su madre pasaba verdaderas penurias para sacar adelante a sus cuatro hijos. Así que empezó haciendo de recogepelotas y limpiando las pistas como hacía su hermano para sacarse unas pesetas. Su primera raqueta la fabricó con el respaldo de una silla de madera y su entusiasmo hizo el resto. En 1948 ganó el torneo de recogepelotas del Club Velázquez. Cuatro años después murió su padre; él apenas había cumplido los 14. Fue entonces cuando unos socios del club, los Romero Girón, se ofrecieron para hacerse cargo de él. Primero le obligaron a terminar el bachillerato y, después, lo apoyaron en su carrera deportiva. Cuenta que, con esta familia adinerada, aprendió a utilizar el cuchillo y el tenedor y descubrió lo que era tener el cuarto de baño en casa. En 1955, Manolo Santana quedó campeón de España de tenis junior. Y, a los 28 años, tocaría el cielo con los dedos cuando logró alzarse con el torneo de Wimbledon.


XLSemanal. Ha tenido una niñez muy dura; una vez al mes iba a visitar a su padre a la cárcel. ¿Por qué estaba preso?
Manolo Santana. Porque en la guerra estuvo en el lado equivocado, pero yo crecí sin rencor. Es verdad que era una situación muy dura, pero la fui llevando gracias a una gran maestra: mi madre. Ella fue la persona más importante en mi vida. Tenía todo el derecho a sentir rencor hacia el régimen y jamás quiso trasladarnos ese sentimiento para que pudiéramos salir adelante en la España que nos había tocado vivir. Esta actitud suya hizo posible que yo pudiera desarrollarme en un deporte que entonces era claramente de derechas.

XL. ¿Cuándo empezó a cambiar su suerte?
M.S. Tuve la gran suerte de que los Romero Girón me adoptaron y me fui a vivir con ellos a una casa enorme y muy bonita que tenían en la calle Goya de Madrid, esquina Velázquez, y que no se parecía en nada a la que vivía hasta ese momento, en un barrio muy humilde donde teníamos un cuarto de baño para 20 familias. Con ellos viví diez años maravillosos. Sin hacer ningún tipo de demagogia, yo me considero un hombre que se ha sabido adaptar a las diferentes situaciones en la que le ha puesto la vida.

XL. ¿El día que ganó Wimbledon se sintió ‘reina por un día’?
M.S. Para entonces, yo ya había sido ‘reina por un día’ muchas veces’: cuando gané el Open de Estados Unidos, dos veces Roland Garros e, incluso, cuando jugué dos finales en Australia.

XL. Pero Wimbledon es Wimbledon.
M.S. Sí, claro; era lo máximo que se podía ganar en el tenis. Yo me sentía como un arquitecto haciendo el edificio de sus sueños. Que un español ganara Wimbledon, en Inglaterra, donde no éramos muy bien vistos, fue increíble. Hasta ese momento, los ingleses lo único que sabían de nuestro país era lo del toro y la montera. Y así, de repente, les aparece un tío que gana en Wimbledon: ¡un español en el centro del tenis mundial!

XL. Y recibió el trofeo de manos de la duquesa de Kent...
M.S. Así fue. Recuerdo una anécdota muy curiosa de cuando me entregó el premio. Los Romero Girón me habían dicho que era muy bonito besar la mano de las señoras cuando las tuviera que saludar, pero nadie me había dicho que a las mujeres de la familia real inglesa no se les puede besar la mano, ni siquiera me había advertido el embajador de España en Londres. Así que, cuando la duquesa de Kent me dio la mano en la pista central, yo intenté besársela y ella se resistía y tiraba para atrás, y yo, erre que erre: ¡a intentar besarla! ¡Un número! [se ríe]. Creo que debió de ser la única vez que a esta señora le ocurría una cosa así delante de todo el mundo.

XL. Y, al final, ¿quién ganó el forcejeo?
M.S. Ella, no se lo pude dar, claro; pero le debí de caer bien porque luego me invitaron a tomar el té con la familia real, algo que no suelen hacer. Aquél fue un día inolvidable para mí: ¡con todo el protocolo que había allí!

XL. ¿Ganar un gran torneo como aquél era entonces más difícil que ahora?
M.S. No, todo lo contrario, es más difícil ahora porque se juega mucho más rápido y todo es más intenso; aunque los deportistas de ahora tienen más facilidades, porque nosotros nos lo teníamos que hacer todo. Pero antes había una gran caballerosidad entre los participantes que no hay ahora, y no había tanto dinero. Cuando yo jugaba, lo único importante era el triunfo, no nos estábamos jugando un millón de euros.

XL. Confiese la verdad, ¿dejar de ser el único fastidia?
M.S. Al contrario, ¡coño!, me siento superorgulloso.

XL. Pero ser durante más de cuatro décadas el único español en ganar Wimbledon debe de ser motivo de orgullo, ¿no?
M.S. Encuentro que es una osadía pensar que tú vas a ser el mejor siempre. Has ganado una cosa muy importante y después lo han conseguido otros. ¡Y ya era hora! Lo que realmente considero una suerte es que mi sucesor haya sido un jugador de la categoría deportiva y humana que tiene Rafa. Es un deportista extraordinario.

XL. ¿Es realmente especial?
M.S. Sí, fíjate con sólo 22 años la proyección que tiene. La diferencia entre él y otros famosos del deporte es la generosidad que tiene Rafa fuera de la pista. Fuera de ella es tan campeón como dentro.


1 2 >


012345678910









HoyMotor HoyCinema LaGuiaTV Finanzas HoyTecnología HoyMujer



xlsemanal(c)2005 Aviso legal | Mapa del web






























EN PORTADA



MANOLO SANTANA
«Rafa es el personaje más importante de este país, aunque a muchos les moleste que lo diga»


MIGUEL ÁNGEL SANTOS
Cuando jugaba santana las raquetas eran de madera o aluminio; hoy son de grafito. El código de vestimenta: siempre de blanco. Hoy sólo es obligatorio en Wimbledon.


A punto de cumplir 71 años, ejerce como Director del Mutua Madrileña Madrid Open, el torneo que comienza el próximo viernes, y acaba de estrenar pareja (y van cuatro). Desde que ganó Wimbledon en 1966 es un personaje del deporte y del corazón. su vida parece un culebrón, pero él es un auténtico caballero. De todo ello hablamos...



Cuando tenía diez años, su madre lo mandó un domingo al club de tenis donde trabajaba su hermano Braulio, para que le llevara el bocadillo. Fue entonces cuando, deslumbrado por aquel ambiente, decidió que de mayor quería ser tenista. Pero no lo tenía fácil: el tenis era un deporte de ricos y, con su padre en la cárcel, su madre pasaba verdaderas penurias para sacar adelante a sus cuatro hijos. Así que empezó haciendo de recogepelotas y limpiando las pistas como hacía su hermano para sacarse unas pesetas. Su primera raqueta la fabricó con el respaldo de una silla de madera y su entusiasmo hizo el resto. En 1948 ganó el torneo de recogepelotas del Club Velázquez. Cuatro años después murió su padre; él apenas había cumplido los 14. Fue entonces cuando unos socios del club, los Romero Girón, se ofrecieron para hacerse cargo de él. Primero le obligaron a terminar el bachillerato y, después, lo apoyaron en su carrera deportiva. Cuenta que, con esta familia adinerada, aprendió a utilizar el cuchillo y el tenedor y descubrió lo que era tener el cuarto de baño en casa. En 1955, Manolo Santana quedó campeón de España de tenis junior. Y, a los 28 años, tocaría el cielo con los dedos cuando logró alzarse con el torneo de Wimbledon.


XLSemanal. Ha tenido una niñez muy dura; una vez al mes iba a visitar a su padre a la cárcel. ¿Por qué estaba preso?
Manolo Santana. Porque en la guerra estuvo en el lado equivocado, pero yo crecí sin rencor. Es verdad que era una situación muy dura, pero la fui llevando gracias a una gran maestra: mi madre. Ella fue la persona más importante en mi vida. Tenía todo el derecho a sentir rencor hacia el régimen y jamás quiso trasladarnos ese sentimiento para que pudiéramos salir adelante en la España que nos había tocado vivir. Esta actitud suya hizo posible que yo pudiera desarrollarme en un deporte que entonces era claramente de derechas.

XL. ¿Cuándo empezó a cambiar su suerte?
M.S. Tuve la gran suerte de que los Romero Girón me adoptaron y me fui a vivir con ellos a una casa enorme y muy bonita que tenían en la calle Goya de Madrid, esquina Velázquez, y que no se parecía en nada a la que vivía hasta ese momento, en un barrio muy humilde donde teníamos un cuarto de baño para 20 familias. Con ellos viví diez años maravillosos. Sin hacer ningún tipo de demagogia, yo me considero un hombre que se ha sabido adaptar a las diferentes situaciones en la que le ha puesto la vida.

XL. ¿El día que ganó Wimbledon se sintió ‘reina por un día’?
M.S. Para entonces, yo ya había sido ‘reina por un día’ muchas veces’: cuando gané el Open de Estados Unidos, dos veces Roland Garros e, incluso, cuando jugué dos finales en Australia.

XL. Pero Wimbledon es Wimbledon.
M.S. Sí, claro; era lo máximo que se podía ganar en el tenis. Yo me sentía como un arquitecto haciendo el edificio de sus sueños. Que un español ganara Wimbledon, en Inglaterra, donde no éramos muy bien vistos, fue increíble. Hasta ese momento, los ingleses lo único que sabían de nuestro país era lo del toro y la montera. Y así, de repente, les aparece un tío que gana en Wimbledon: ¡un español en el centro del tenis mundial!

XL. Y recibió el trofeo de manos de la duquesa de Kent...
M.S. Así fue. Recuerdo una anécdota muy curiosa de cuando me entregó el premio. Los Romero Girón me habían dicho que era muy bonito besar la mano de las señoras cuando las tuviera que saludar, pero nadie me había dicho que a las mujeres de la familia real inglesa no se les puede besar la mano, ni siquiera me había advertido el embajador de España en Londres. Así que, cuando la duquesa de Kent me dio la mano en la pista central, yo intenté besársela y ella se resistía y tiraba para atrás, y yo, erre que erre: ¡a intentar besarla! ¡Un número! [se ríe]. Creo que debió de ser la única vez que a esta señora le ocurría una cosa así delante de todo el mundo.

XL. Y, al final, ¿quién ganó el forcejeo?
M.S. Ella, no se lo pude dar, claro; pero le debí de caer bien porque luego me invitaron a tomar el té con la familia real, algo que no suelen hacer. Aquél fue un día inolvidable para mí: ¡con todo el protocolo que había allí!

XL. ¿Ganar un gran torneo como aquél era entonces más difícil que ahora?
M.S. No, todo lo contrario, es más difícil ahora porque se juega mucho más rápido y todo es más intenso; aunque los deportistas de ahora tienen más facilidades, porque nosotros nos lo teníamos que hacer todo. Pero antes había una gran caballerosidad entre los participantes que no hay ahora, y no había tanto dinero. Cuando yo jugaba, lo único importante era el triunfo, no nos estábamos jugando un millón de euros.

XL. Confiese la verdad, ¿dejar de ser el único fastidia?
M.S. Al contrario, ¡coño!, me siento superorgulloso.

XL. Pero ser durante más de cuatro décadas el único español en ganar Wimbledon debe de ser motivo de orgullo, ¿no?
M.S. Encuentro que es una osadía pensar que tú vas a ser el mejor siempre. Has ganado una cosa muy importante y después lo han conseguido otros. ¡Y ya era hora! Lo que realmente considero una suerte es que mi sucesor haya sido un jugador de la categoría deportiva y humana que tiene Rafa. Es un deportista extraordinario.

XL. ¿Es realmente especial?
M.S. Sí, fíjate con sólo 22 años la proyección que tiene. La diferencia entre él y otros famosos del deporte es la generosidad que tiene Rafa fuera de la pista. Fuera de ella es tan campeón como dentro.


1 2 >


012345678910









HoyMotor HoyCinema LaGuiaTV Finanzas HoyTecnología HoyMujer



xlsemanal(c)2005 Aviso legal | Mapa del web

No hay comentarios: