martes, 13 de enero de 2009

Amanecer blanco


Qué bonito, la verdad.
Subes la persiana y una luz blanca, que te obliga a fruncir un poco los ojos, me decía que había nevado, como estaba previsto.
Ayer mencioné un documental sobre la familia de un pueblo africano y no dejé bien claro el significado de ser padre o madre para ellos. Cuando nace tu primer hijo te cambia todo, te cambia hasta el nombre porque se lo tienes que dar a tu hijo y tu pasas a ser la madre de... Es que una, después de lo que ha sufrido, no tengo bien encajado el concepto de hijo, no se porqué, pero es así, aunque intuyo la importancia real que tiene mi hija. De hecho, es curioso que esta se llame como yo. Sabéis como yo que la vida es muy difícil, pues en esto se lleva la palma la educación de un hijo... y a mi me da mucho miedo el porvenir de mi hija... En fin, no debo pensar mucho en ello porque no se puede hacer más de lo que hago y debo cuidar mi mente y alma, por lo que el mes que viene comenzaré, si puedo a ir a Pilates.

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