Mi vida tiene mucho contacto con RENFE desde que nací en 1965 cuando dejaron de funcionar las máquinas a vapor que proporcionaban mucho ruido y yo que nací muy próxima a la estación de mi pueblo, lo agradecí; bueno, mejor dicho mi madre.
Hoy, que utilizo asiduamente este medio, padezco con resignación sus muchos retrasos y la incomodidad de entrar en vagones, igual de caros que todos, que en mi comunidad (Castilla-León) son ya prehistóricos. Bueno, pues es otro día viajaba con mi hija y leí, con asombro, lo siguiente: "Los novelistas recomiendan adquirir billete para no contar mil historias que nadie se cree" y "Los filósofos recomiendan adquirir el billete para disfrutar de un viaje sin dudas existeniales"...Encima te hacer reír. En fin, ahora tengo que ir a reclamar un retraso que sufrí de casi tres horas para ir a Gijón a ver a mi chico.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario