miércoles, 4 de junio de 2008

Saludos

Ayer tuve un día muy malo tanto física como mentalmente. Estuve indispuesta por mi condición de mujer y, seguramente relacionado con ello, me encontraba muy susceptible o sensible ante los problemas estudiantiles de mi hija... De tal manera que era incapaz de controlar mis pensamientos a pesar de la reciente información leída al respecto (Me refiero al vínculo "...No deje que la mente le vuelva loco"). Sabemos la teoría pero, a veces, no somos capaces de ponerla en práctica como fue este caso,... y yo buscaba el motivo y me sorprendió descubrir que se trataba de lo más importante de mi vida... se trataba de la educación de mi hija. Y aquí me resbalaba todo lo leído sobre el agobio de las comparaciones y la anticipación de las cosas que aun no han ocurrido...
Sentía en el alma cómo mi hija era lo más importante para mí... (Es la primera vez que lo declaro conscientemente.)Lo que ocurre es mucho depende de ella y yo solo he de estar detrás o encima para que no se tuerza o no se caiga...
Véis lo importantes que somos las madres en la vida.
Véis como a veces decaes un poco pero tienes que ser fuerte y subirte a tu vida de nuevo...

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